FORMACIÓN QUE AVALA LA FEDERACIÓN MEXICANA DE FILOSOFÍA PARA NIÑOS.

Mathew Lipman y Ann Margaret Sharp

¿Cómo se origina el aval de la Federación Mexicana de Filosofía para Niños?

Ha sido para la Federación, desde su fundación, una tarea central cuidar la calidad y la integridad de la formación que se tenga en relación al proyecto de Filosofía para Niños en México. Mathew Lipman y Ann Margaret Sharp, creyeron y apoyaron directamente a los fundadores de la Federación en México: Eugenio Echeverría, Teresa de la Garza, Mónica Velasco y Ana Graciela Bedolla, responsabilizándolos de la organización de los procesos formativos para profesores y formadores de profesores en el proyecto de Filosofía para Niños en México.

Desde su fundación, Lipman y Sharp apoyaron a los fundadores para generar criterios claros, tanto en la formación para los profesores que condujeran comunidades de diálogo como para los formadores que se especializarían en formar a profesores. A partir de esta encomienda, los fundadores realizaron junto con Lipman y Sharp, un modelo formativo tanto pedagógico como filosófico, para los dos grupos formativos, y es de estos criterios, de dónde surgen los estándares para determinar la calidad y el aval que reconoce la Federación.

La formación que en México se ha desarrollado ha sido reconocida por su calidad y profundidad, tanto por los creadores del programa como por diversos organismos internacionales que se relacionan con el desarrollo del proyecto de Filosofía para Niños. La formación que avala la Federación, es aquella que sigue los lineamientos de contenido del Diplomado que se especifican en esta página y en el caso de las personas que aspiran a ser formadores de docentes, cubran los requisitos formativos y de prácticas que se especifican. Toda esta formación está basada en el programa de Lipman y Sharp.

Parte importante de las razones para la formación del ICPIC, fueron la preparación de docentes y los criterios que debían regir para considerar a alguien capacitado para trabajar con niños, así como para capacitar docentes con el mismo propósito. Desde 1985, con la formación del ICPIC, este tema y el de la creación de centros de Filosofía para Niños han sido una constante en los encuentros oficiales de este organismo celebrados cada dos años en distintas ciudades del mundo.

Maestros tomando el Diplomado de Filosofía para Niños

¿Qué se necesita para ser un maestro facilitador de comunidades de diálogo?

Para nosotros no es prerrequisito tener formación filosófica, ya que dentro de la formación del Diplomado, se adquieren los fundamentos esenciales de la filosofía para conducir comunidades de diálogo desde una perspectiva filosófica. Esta es una de las primeras preguntas que los docentes se hacen cuando están interesados en el programa, y resaltamos que para la Federación, lo esencial es ser sensibles a la dimensión filosófica de niñas, niños y adolescentes. Estar abiertos al conocimiento y descubrimiento de los temas filosóficos esenciales que se presentan en la vida de sus alumnos.

Esta sensibilidad implica detectar en los comentarios y las preguntas de los estudiantes, el impulso por conocer sus vidas, profundizar en sus ideas y consecuencias siendo sensibles a las ideas de los demás, manteniendo una apertura de ideas y una actitud cuidadosa en los procesos de indagación filosófico en los que se desarrollen.

¿Cuál es la postura filosófica y pedagógica de la Federación?

Para nosotros la formación filosófica es importante, pero sobre todo la actitud filosófica con la que se trabaja con los niños, es fundamental para moderar comunidades de indagación. Con los alumnos se trabaja fundamentalmente el currículum de Lipman y Sharp, quienes dentro de sus novelas filosóficas y con los ejercicios de los manuales de acompañamiento, abordan diferentes temas y principios filosóficos para la exploración con niños y jóvenes.

No se trata en ningún momento de dar clases sobre historia de la filosofía, hablar de sus representantes o de las aportaciones que han hecho. Se trata esencialmente de la exploración filosófica a través de preguntas y argumentos del pensamiento multidimensional: crítico, creativo, cuidadoso y colaborativo, que se realiza desde la experiencia de vida de nuestros alumnos. Los educadores, psicólogos, filósofos, antropólogos o de cualquier carrera afin de las humanidades, podrán tomar el diplomado, sin embargo todos ellos deberán aprender tanto la perspectiva filosófica del programa para alentar el pensamiento de sus alumnos, como atender todos los requerimientos pedagógicos necesarios para ver a sus alumnos como seres pensantes en todo momento.

“Nadie habla de aquello que no le interesa”. Lipman

Esta idea centraliza la importancia de concebir a las comunidades de diálogo como un espacio Se parte del interés de ellos basándonos en uno de los principios pedagógicos de Lipman (2006) que señala que nadie habla de aquello que no le interesa, por tanto, las comunidades de indagación filosófica, parten de un material que contiene ideas filosóficas, se sigue un proceso de indagación filosófica a través de una metodología pedagógica para que los alumnos exploren sus propias ideas, lleguen a comprender el mundo que los rodea y sean capaces de intervenir en la realidad mejorando un poco, o mucho, los entornos sociales, familiares y ambientales en los que se desenvuelven.

Pedagógicamente fuertes y filosóficamente humildes.

Eugenio Echeverría

El maestro que busca llevar el diálogo a un nivel más filosófico, estará dispuesto a preguntarse a sí mismo y mantener una actitud de cuestionamiento constante ante la exploración de los alumnos: ¿Cómo sabemos cuándo algo es bueno o no? ¿En qué nos basamos para juzgar algo bueno o malo? ¿Qué ventajas y desventajas hay en el hecho de que haya zoológicos? ¿cómo podemos vivir mejor? ¿Quién soy yo? ¿A dónde va la humanidad? ¿Cuáles son las preguntas que nos ayudan a saber el rumbo de la humanidad? ¿Qué acciones tengo que hacer para llegar a ser la persona que quiero ser? ¿De qué están hechos los árboles? ¿Qué es lo que hace justo algo? . El que los alumnos alcancen a manifestar sus propias preguntas en las comunidades de indagación, será fundamental para alcanzar los propósitos del proyecto de Fpn.

Nos orientamos en los 15 años de la formación de la educación básica al logro de desempeños filosóficos que les permita a los alumnos en las diferentes etapas de sus vidas, pasar de una vida rutinaria, a una vida más reflexiva, de una vida sin cuestionamiento, a una actitud crítica e inquisitiva, de una vida sin propuestas, a la generación de alternativas y soluciones a través del pensamiento creativo.

 

Filosofía para Niñas, Niños y jóvenes, contribuye a que los alumnos desarrollen su propio proyecto de vida, de manera crítica, creativa y responsable.

¿Cuál es el contenido base del Diplomado de Filosofía para Niños?

En México, la Federación Mexicana de Filosofía para Niños es el único organismo autorizado para avalar los centros de Filosofía para Niños en el país, y es a través de éstos y sus formadores de docentes, que se realiza la capacitación de quienes van a trabajar con las novelas y los manuales de la propuesta de Filosofía para Niños.

Los Centros autorizados para impartir la formación en el Diplomado, son los que aparecen en nuestra base de datos de nuestra página web y nuestra página de facebook. Cada uno de ellos tiene la responsabilidad de seguir el contenido que a continuación describimos, tomando como base de la formación los fundamentos del creador del programa Mathew Lipman y de la creadora Ann Margaret Sharp. Cada centro y de acuerdo al estilo de los formadores, podrá enriquecer la formación que oferte con artículos y materiales con los que cuente. Sin embargo en ninguna causa, se avalará formación relacionada a otro tipo de prácticas filosóficas, ya que no coinciden en muchos principios filosóficos y pedagógicos con la propuesta de FpN de Lipman y Sharp.

¿Cuál es la diferencia entre ser profesor de FpN y ser formador?

¿Qué otras formaciones avala la Federación Mexicana de Filosofía para Niños?

La Federación avala y respalda el trabajo de sus Federados quiénes pueden impartir además del diplomado, talleres o cursos sobre ética, estética, lógica, epistemología.